En esta entrevista, el calpulli mexica revela prácticas comunitarias profundas que muchas personas confunden con brujería, pero que en realidad expresan una tradición espiritual basada en el respeto a la naturaleza y en la transmisión de conocimientos ancestrales.
Además, la conversación busca desmentir los mitos que relacionan al calpulli mexica con brujería, y mostrar que detrás de cada ceremonia hay un sentido comunitario y una filosofía viva.
Como periodista cultural, me interesa entender cómo las personas que participan dentro del calpulli mexica han tenido que responder a prejuicios modernos, especialmente a esa etiqueta de brujería que muchas veces nace del desconocimiento.
Luis: Muy buenos días. En esta ocasión me encuentro con una invitada especial, Brenda Montes de Oca. Ella es una artista inmersa en la cultura mexica, en especial en la práctica calpulli y el juego de pelota. Cuéntame, ¿cómo te defines tú?
Brenda: Aquí empiezo por mi nombre. Mi nombre por tradición es Quetzalmēxíhcatl, me lo dio el abuelo Tōnalmācitl, o sea, la Piedra del Sol. Y significa “los dos vientos preciosos”.
Luis: ¡Wow! ¿De dónde surge ese nombre? ¿Cómo encontraste tu ser espiritual, tu nombre en náhuatl?
Brenda: Todo viene del Tōnalpōhualli, lo que es mal llamado Calendario Azteca, en realidad se le llama “Piedra del Sol”. Tiene muchas cuentas astronómicas dependiendo de tu fecha de nacimiento y de la hora en la que naciste. Pueden sacar tus energías, bueno, tu Tonal, prácticamente representa toda tu energía.
Yo soy un Tonal Ehecatl que significa viento. Mi personalidad se asemeja mucho a ese Tonal porque soy una persona que le gusta estar de un lado a otro, que me gusta hablar mucho y hacer varias cosas a la vez. En la cuenta Anahuaca se le puede decir así. Son 18 meses, cada mes tiene 20 días. No se les llamaban meses, se les llamaban “veintenas”. Esa veintena representa un tonal y pues a mí me tocó el Tonal Ehecatl.
También hay cargadores de año, por ejemplo, yo nací en un en un año Kali que significa casa. Esos cargadores de año son cuatro, es el año Tochtli que significa conejo, el año Ácatl que es Carrizo, el año Técpatl que es Pedernal.
El más fuerte de todos esos años es el año Técpatl. Es un cuchillo de pedernal y se dice que es de los años más difíciles. El año de la pandemia fue un año Técpatl.
Luis: ¿Es todo un gran universo, tiene que ver, lo digo con todo respeto, con la astrología?
Brenda: Sí, de hecho, el Tōnalpōhualli se traduce como “la cuenta de los destinos”, está basada en Venus y Venus se dice que es nuestro mayor Quetzalcoatl porque Quetzalcoatl representa el conocimiento. Es mal llamada, serpiente emplumada, porque su traducción real es “conocimiento hermoso”. Y se dice que Venus es el máximo Quetzalcoatl.
Luis: Oye, ¡que interesante! Bueno, acerca de la práctica de la danza ritual. ¿Cómo fue tu primer acercamiento?, ¿cuándo se despertó tu interés por lo ancestral?, ¿Cómo participas en esta comunidad?
Brenda: Es curioso, porque, a mí desde chiquita nunca me gustó la historia, la odiaba, pero cuando iba en secundaria, hubo una maestra que fue como que la que despertó mi interés por su forma de enseñarnos la cultura, ¿pero pues de México no?
Cuando entré a la prepa me empecé a interesar más por la historia de México, pero no solamente en la historia, sino en la mitología. Salí de la prepa y aún no entraba a la universidad, despertó mi interés en querer aprender la lengua náhuatl.
Además, empecé a estudiar en el Faro de Texcoco y luego me di cuenta de que el maestro que nos daba las clases era danzante, es de Santa María Tecuanulco. Él fue el que me integró a mi primer calpulli que se llamaba Acolhua Chichimeca, Texcoco.
Luis: ¡Qué padre! ¿Qué valores te han inculcado?
¿Qué te ha dejado esta práctica, esta unión?
Brenda: Me han hecho ser más consciente y empática con los demás, sobre todo, con la naturaleza, porque siempre trabajábamos con los elementos, con los cuatro elementos. Desde que entré a la danza siempre fue como de hablar con respeto, hablar con sinceridad, hablar directo, ay, ¿cómo te explico? Es que tienen como esa forma de hablarte muy bonito.
Por ejemplo, si vas a ir a un lugar, tienes que pedirles permiso primero a las energías. También, cuando hacemos una ofrenda se le llama Tlālmānalli, ahí llevamos mucha flor y fruta, es como, tienes que pedirles permiso a las plantas. Hay que sahumar la fruta, hay que sahumar el lugar, hay que sahumar las flores. Siempre es pedir permiso y agradecer.
Agradecer por un día más de vida, por haber podido llegar a ese lugar, por estar compartiendo con la gente de tu alrededor. Es como un movimiento cósmico aquí en la Tierra.
Luis: Muy bien. Entonces, si alguien está interesado en la cultura mexica y la comunidad calpulli, ¿cómo es su iniciación?
Brenda: Es que en la danza hay niños muy chiquitos, les llama la atención, porque me ha tocado ver en el lugar en donde ensayo que hay muchos niños que les atrae el tambor, se acercan y así se adentran en la danza. Pero, también los papás son descendientes de danzantes y les van inculcando eso, pero yo creo que es a la edad en la que a ellos les llame estar en la danza…
Luis: ¿Solo desde chicos o pueden acceder más grandes de edad?
Brenda: Cualquiera puede entrar. No hay límite de edad, solo compromiso.
Luis: Interesante. Acerca de la gente que desconoce estas temáticas, ¿Cuáles son los sesgos y estereotipos que más enfrenta tu comunidad?
Brenda: Me ha tocado escuchar que la gente piensa que hacemos brujería, que solo hacemos limpias, que estamos invocando algo, que vamos a danzar y llueve. Y créeme que, si pasa, jaja, si pasa, pero no como la gente lo cree. Me ha tocado escuchar también que nada más nos gusta estar brincando en el sol porque sí. Mmmm…no sé.
Como cuando tú vas al Zócalo y dices “¡Ay!, qué padre, están haciendo una limpia”.
A los danzantes del Zócalo se les llama chimaleros. No sé qué tantas esencias te avientan y ya les pagas, danzan un rato y ya, pero eso no representa a un calpulli tradicional. Luego me ha tocado ver gente que va y les dice “hazme una limpia para que tenga dinero” o “para que consiga pareja” y pues no se trata de eso.
Luis: ¿Entonces cada calpulli es con diferente fin?, según tengo entendido, porque leí acerca de los asentamientos de nuestros ancestros y su influencia en la sociedad actual.
Brenda: En esa época, sí era con ese fin, pero ahorita al calpulli se le llama a un grupo de danza. Me gustaría explicarte lo que es un cálculo y lo que es una mesa o una conformidad, porque hay dos. ¿Cómo te puedo explicar?
Hay varios tipos de danzantes, los de tradición, los que se les llama concheros, ellos están más arraigados con las alabanzas y con cuestiones de la iglesia. Y están los de mexicanidad, ellos están más arraigados a las tradiciones de antes.
Lo más importante de un calpulli, es que debes enseñarles la lengua náhuatl, filosofía, cuestiones de medicina, temazcal, medicina alternativa…
Luis: Es toda una iniciación, o sea, no puedes entrar porque sí, y siempre debe haber respeto por la cultura. Me imagino.
Brenda: Sí, de hecho, yo llegué con esa idea simple, pero ya cuando entras a un calpulli, te involucras más y empiezas a tener otra perspectiva de lo que eran las tradiciones de antes. Por ejemplo, las pirámides no se llaman pirámides, se les llama Teocallis.
A las zonas arqueológicas no se les llamaba zonas arqueológicas, eran receptores de energía. Las ruinas realmente no son ruinas, son basamentos piramidales. A los dioses realmente no se les conocía como dioses. Se les llamó así cuando llegaron los españoles, pero realmente eran energías de la naturaleza, por ejemplo, Tláloc, el dios de la lluvia es realmente el ciclo del agua.
Huitzilopochtli dicen que es el dios de la guerra, pero, Huitzilopochtli tiene más profundidad, significa una guerra contigo mismo, es tu fuerza de voluntad. Y Huitzilopochtli también se le conoce como solsticio de invierno. Huitzilopochtli fue reemplazado por el niño Dios, su representación es un colibrí.
Luis: Eso es muy revelador. Oye, te quería preguntar: ¿cuáles son los principales retos que enfrentan actualmente para mantener viva la práctica del calpulli?
Brenda: Primero que nada, aprender náhuatl es difícil y muchos se desaniman. La lengua náhuatl es mucho más difícil que aprender inglés. Otro reto es también la percepción del gobierno, ellos dicen: “Ven y haznos una danza” o “ven y haznos una demostración de juego de pelota”.
No es como que nada más los danzantes vayamos y hagamos nuestra ceremonia a cambio de nada. O sea, también nosotros debemos de recibir no un apoyo económico, pero sí un apoyo de viáticos: la comida, el transporte, con lo que pongamos en la ofrenda.
Por otro lado, hay una federación de juegos autóctonos que nos está apoyando mucho en el Ulama, (así se llama en náhuatl al juego de pelota), ellos sí te apoyan con todos los viáticos.
Luis: No valoran el significado.
Brenda: Ajá, piensan que es un como un pasatiempo.
Luis: Que mala onda. Oye, hay otro punto que me interesaría abordar. En estos tiempos de inmediatez de las redes sociales y el consumo inmediato, ¿cómo es que se dan a conocer?
Brenda: Te lo puedo explicar desde los jugadores de pelota. A cada torneo que vamos, siempre tratamos de explicar con qué fin es el torneo. Está el equipo femenil y varonil y pues cada uno que difunde su contenido. La Federación de Juegos Autóctonos nos ha invitado así a jugar a los torneos.
Dentro de la danza hay músicos que practican con instrumentos prehispánicos. Por ejemplo, hay un grupo que se llama Proyecto Yaotecame, ese grupo difunde su cultura a través del body paint (pintura corporal). Es como un trueque de actividades.
Los danzantes los pintan, se toman fotos, se toman videos, lo suben, etiquetan muchas personas, a fotógrafos, a lugares y así. Bajo esa difusión, han logrado que los lleven a conciertos de Caifanes, a conciertos de Maldita Vecindad, y los que hacen el Body Paint, como artistas, logran que las marcas los patrocinen.
También hay veces en las que los danzantes nos pagan por ir a ceremonias, como el Día de muertos. Salen muchas danzas para la Santa Muerte. En octubre, que son las fechas de San Judas, nos contratan para danzar. El 15 de septiembre, en diciembre, el día de la Virgen (de Guadalupe) …en fin, Es toda una inversión.
Luis: Toda una cuestión de relaciones públicas.
Brenda: Hay que tener billete, jaja.
Luis: Y para culminar, cuando termina una ceremonia y vuelves a tu vida cotidiana, ¿qué se queda contigo?
Brenda: Termino la ceremonia y mmmmm…me ha pasado que te puedes ir muy feliz y dices: chale, ¿pa’ qué vine? Son experiencias muy padres, conoces nuevas personas, nuevas formas de trabajar en una ceremonia. Hay quienes se sienten descendientes de los mismos ancestros. Hay personas que te comparten su conocimiento. Hay personas con las que conectas muy bien.
Como te digo que en la danza se trabajan todos los elementos: el agua, el fuego, la tierra y el aire. El que está a cargo de dirigir a todas las aguas, a todas las tierras o a los juegos, al Huēhuētl, a los Ātecocolli. Conectas súper con todos los demás. Pero hay veces en las que no, porque al final de cada ceremonia, hay personas que se ponen súper espirituales, pero en la vida real son…
Luis: ¿Personas distintas, ¿no?
Brenda: Ajá. Justo.
Luis: Pues todo lo que cuentas es sumamente interesante. Brenda, muchas gracias por tu tiempo y esta conversación. Me llevo un gran aprendizaje sobre la cultura mexica.
Brenda: Gracias a ti.

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